Fútbol Profesional
19 de enero de 2018

Buenos vecinos

A horas de un nuevo clásico de verano, repasá todos los jugadores que vistieron las camisetas de Independiente y Racing

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La llegada a Racing de Nery Domínguez, Campeón de la Copa Sudamericana 2017 con Independiente, aumentó a 64 el número de jugadores que vistieron las 2 camisetas de los clubes de Avellaneda en tiempos de profesionalismo.

Juan Carlos Corazzo, el abuelo de Diego Forlán, fue el pionero. En 1931 jugó para Racing contra Atlanta en la décima fecha, y luego en la segunda rueda pasó a Independiente donde estuvo hasta 1937.

En tanto, los últimos 3 “pases” directos de camiseta les corresponde a José Tiburcio Serrizuela (1996), Martín Vitali (2001) y Damián David Ledesma (2009).

En el medio, históricos jugadores cruzaron de vereda. La lista incluye ilustres nombres como el Pato Pastoriza, el Mencho Balbuena, Roque Avallay, Miguel Angel Mori, Néstor Clausen, Carlos Gay, Hugo Perico Pérez, Carlos Fren, Miguel Angel Giachello, Miguel Angel Ludueña, Pedro Magallanes, Manuel Magán, Juan Carlos Merlo, el Tano Mírcoli, el Nuno Molina, Matute Morales, Hilario Navarro, Walter Parodi, el Japonés Pérez, Esteban Pogany, Cristian Pellerano, el Toro Raffo, Nico Cabrera y Ricardo Ruiz Moreno, entre otros. Estos jugadores salieron campeones en diferentes torneos, locales o internacionales con Independiente. Del mismo modo, antes o después jugaron en la Academia, e inclusive algunos también consiguieron un título.

Sergio Vittor había sido el número 63, y la lista se completa (por orden alfabético) con Albisbeascoechea, Albornoz, Bartolo Alvarez, Arbios, Eduardo Bargas, Manuel Blanco, Adolfo Bordón, Gabriel Calderón, Betito Carranza, Coll, Cuello, Culio, Cupo, De Santis, Eduardo Domínguez, Escudero, Angel Flores, Bichi Fuertes, Horacio Godoy, Graf, Donato Hernández, Joao Cardoso, Osvaldo Miranda, Sebastián Penco, Néstor Rambert (el tío de Sebastián), Jorge Reinoso, Fernando Rodríguez, Víctor Rodolfo Rodríguez, Néstor Santos, Saralegui, Jose Tabar, Tavio, Vilallonga, Mariano Viola y Sergio Bermúdez, un juvenil arquero que fue suplente en Primera en ambos equipos sin debutar.

El clásico de Avellaneda, visceral, pasional, emotivo, dramático, es el más lindo de todos. Reúne detalles inigualables en el mundo del fútbol. La metáfora “cambió de vereda” es una realidad. Apenas doscientos pasos separan ambos escenarios. El barrio está dividido por colores antagónicos pero una consigna es ineludible: #SomosRivalesNoEnemigos.