Fútbol Profesional
10 de octubre de 2017

Alfarito, un Rojo para toda la vida

Carlos Alfaro Moreno, campeón con Independiente en la temporada 88/89, charló con el sitio oficial sobre su pasado, su presente como Vicepresidente del Barcelona (ECU) y de la Selección Argentina

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Hace 29 años, un 2 de octubre de 1988, comenzó su historia con Independiente. Como no podía ser de otra manera, lo hizo convirtiéndole un gol de penal a Mandiyú. Puede que haya pasado mucho tiempo, pero sus goles siguen grabados a fuego en la retina del hincha. Pese a haber nacido futbolísticamente en Platense, Carlos Alfaro Moreno supo ganarse un lugar en el corazón del Rojo para siempre. Apenas unos días después del aniversario de su debut, el Beto charló en exclusiva con el sitio oficial

 

-¿Qué te genera ver el cariño que te guarda todo Independiente 29 años después de tu debut?

-Realmente un orgullo. Primero, si han pasado 29 años me recuerda que estamos viejos, ja. El cariño de mi parte también sigue intacto. En toda la familia Alfaro Moreno estamos pendientes de lo que hace nuestro Rojo y cómo le va al equipo. Sufrimos a la distancia el mal momento y ahora disfrutamos esta actualidad. Es bueno porque el club parece que empieza a retomar su forma, a ser un buen equipo e importante. Siempre debió serlo porque tiene la obligación de pelear tanto a nivel nacional como internacional. Tengo una gran relación con Hugo Moyano y Héctor Maldonado. Cuando puedo ir a visitarlos lo hago.


 

-¿Por qué creés que seguís teniendo esta hermosa relación con el club?

-Si bien en nuestra época Independiente fue hogar de extraordinarios jugadores, creo que en lo personal me encargué de cultivar una relación personal con el club muy fuerte, más allá de lo que uno hizo como jugador en la cancha. Tuve una relación de amistad con el Bocha y la gente recuerda mucho esa sociedad. Soy recordado como uno de los socios del Maestro y para mí es un orgullo. En realidad fueron varias cosas: los goles, el título, los logros. Todos aspectos muy fuertes que la gente siempre recuerda. Y de mi parte también es así: mis hijos son todos hinchas del Rojo. Siempre me encargué de mencionar este gran cariño.

 

Alfarito se dio un lujo que no muchos pueden darse: jugar con Bochini y Maradona. Casualidad o no, justamente hoy se cumplen 24 años del regreso de Diego al fútbol argentino luego de su paso por el fútbol europeo. Lo hizo vistiendo la camiseta de Newell’s para visitar a Independiente. ¿El resultado? 3-1 a favor del Rojo con un hattrick de Alfaro Moreno.


 

-Siempre mencionás al Bocha y a Maradona. ¿Qué significan ellos para vos?

-Todos los días le doy gracias a dios de haber tenido la carrera que tuve y de haber jugado con estos dos monstruos que tan feliz me hicieron dentro y fuera de la cancha. Ambos me dieron grandes ejemplos. En el caso de Bochini, me tocó ser compañero de habitación, creamos una gran relación y me transmitió su amor por el club. Las sobremesas con él fueron realmente inolvidables. Yo era de los más chicos en ese equipo y aprendí muchísimo.


 

Ídolo histórico del Barcelona de Guayaquil, donde también se cansó de hacer goles, hoy por hoy Alfaro Moreno es Vicepresidente Deportivo del club ecuatoriano. Además, hizo comunicación social desde su retiro y ejerce el periodismo hace 15 años. Un todoterreno.

-¿Tenés como objetivo realizar alguna de tus nuevas profesiones en Argentina?

-No, no me lo tomo como un objetivo. No digo que no vaya a suceder porque en el fútbol no hay imposibles. Pero uno siempre tiene un diseño de vida y yo siempre elegí mis momentos. Cuando me fui a Europa y luego regresé a Independiente, por ejemplo, siempre traté de elegir con el corazón. Hoy estoy acá, me casé acá y tengo a toda mi familia conmigo. Mi vida está diseñada en Ecuador. Hoy me toca ser Vice del Barcelona y me apasiona la dirigencia deportiva. Soy el encargado del primer equipo y de las categorías formativas. Estamos en semifinales de copa (NdeR: se enfrentará al Gremio) y con mucho orgullo: estamos enfrentándonos a presupuestos mucho más amplios.


 

-Es imposible no preguntarte sobre el partido de hoy: ¿Cómo lo ves?

-Va a ser difícil para los dos. Primero, porque Argentina se juega una final muy extraña. No es por ganar un torneo, si no por un tema tan difícil como quedar afuera del Mundial. Tiene a favor que Sampaoli es un conocedor de Ecuador y de Quito, donde no se juega en condiciones normales. Hay casi 3.000 metros de altura y es realmente considerable. No se puede salir a jugar de igual a igual.


 

-¿Cómo llega Ecuador?

-Han apostado a un recambio y es una generación nueva. Si bien no tienen experiencia, cuentan con mucha hambre y deseo de mostrarse. Deberán resolver la ansiedad, pero saben que serán vistos por todo el mundo.


 

-¿Vos cómo lo vivís?

-Estoy trabajando en un canal de aire hace 15 años, comentando competiciones europeas y torneos FIFA. Hoy me toca comentar el partido y seré súper profesional a la hora de sentarme ante la cámara. La procesión va por dentro. No me quedan dudas que será un partido difícil para los dos. Está en juego el prestigio.